Ruta gastronómica por el norte de España

chuleton
El diario “ElPais.es” hace sus recomendaciones gastronómicas de la semana llevándonos por el norte de la península:

Chuletones de kilo
Dicen que en Juliantxo (Berriz, Vizcaya) tienen los chuletones más famosos del País Vasco. Generosos en calibre, asequibles en el precio. Su media naranja podría ser Urrunaga (Urrunaga, Álava), una marisquería en la que se elige a dedo la pieza a degustar. Todavia en el norte, a las afueras de Barcelona, Can Tintorer sirve generosas calçotadas y carnes y mariscos a la brasa. En la Parrillada San Antonio se pasean las bandejas de churrasco hasta que el comensal alce el brazo. Está en el Bierzo, en la localidad de Quilós. Sin salir de la zona, en Villafranca del Bierzo, La Charola es un clásico: botillo, lacón… la olla en la mesa y hasta que el cuerpo colapse. Cuca la Vaina, en la también leonesa Castrillo de los Polvazares, sirve un cocido maragato que habla con cifras: nueve carnes, después las legumbres, la verdura y la sopa. Venta La Colilla, en la localidad abulense de La Colilla, es famosa por sus papas revolconas, el cocido, los asados y el chuletón, que oscila entre los 800 gramos y el kilo. Los mismos pesos se manejan en Casa Goyo, en Alcocer, Guadalajara, chuletones infinitos y un San Jacobo del tamaño de un poncho.

Los callos de La Penela, en A Coruña, son casi terapéuticos, al igual que la tortilla, el cocido o la carne mechada de La Casilla, en Betanzos. En Ferrol, los mariscos y pescados de O’escudo y O’Parrulo. En la misma senda gallega, también son de foto el pulpo y el chuletón de Catro Caminos, en Orense, el arroz con bogavante de O Chouzo, en un lugar medio escondido en la localidad pontevedresa de Bueu, y las brochetas de rape de La Trucha, en Vigo.

En la vecina Cantabria, en Bárcena Mayor, Rio Argoza despacha un cocido montañés interminable, alubias con venado, lechazo, cabrito y, de postre, una mouse de orujo que pide siesta. A siete kilómetros, en Correpoco, al calor de la chimenea, entre los valles del rio Saja y el Argoza Casa Lucas sirve un sabroso estofado de jabalí que se puede rematar con unas torrijas y un digestivo.

Casa Morán lleva desde 1876 sirviendo comidas en un modesto comedor situado en el pueblo asturiano de Puente Nuevo, a medio camino entre Llanes y los Picos de Europa. Toda una oda a la cuchara. Imprescindible, la fabada con pantruque, una bola hecha con harina de maíz, tocino y huevo. Y en Quirós, también es famosa la fabada de Casa Jamallo, su pote de castañas y el requesón con arándanos.

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