Roma durante la final de la Champions
La final de Champions League aterriza en Roma. El Barcelona de Guardiola y el Manchester de Ferguson se miden el próximo miércoles 27 de mayo. EL VIAJERO propone una ruta que mezcla cultura, ocio y nocturnidad para disfrutar de esta mágica ciudad antes y después del encuentro
El majestuoso Estado Olímpico, sede de la final, se encuentra en el denominado Foro Itálico, donde se respira deporte por todas partes. Los grandes eventos deportivos en Roma se celebran aquí, pues el Complejo de Natación y la Cancha de Tenis se ubican también en este área.
Situado a los pies del Monte Mario, el actual Foro Itálico fue levantado por orden Benito Mussolini entre 1928 y 1938, y bautizado con el nombre del dictador. Su presencia y recuerdo no se limitó al nombre: en el Estadio de Mármoles, digno de visita, junto a las decenas de estatuas de estilo griego esculpidas por jóvenes artistas de los años 30, procedentes de todas las regiones italianas, se encuentra también un enorme obelisco conmemorativo en honor a Mussolini, con la leyenda Mussolini Dux y un enorme mosaico que reza Duce, os dedicamos nuestra juventud.
El Puente Duca D’Aosta que da acceso al Foro, también refleja el carácter belicista y autoritario de la Italia fascista de Mussolini, en forma de un bajorrelieve que representa un soldado avanzando pistola en mano.
Nuevos tiempos
Actualmente, los alrededores del Estadio Olímpico, remodelado ya en 1950 y rehecho íntegramente en 1990 para acoger el Mundial de fútbol de 1990, son otra historia. Ocio y moda dominan la escena, y ofrece la posibilidad de aplacar los nervios previos a la final en tiendas tan fashion como Marina Lari.
Si no resulta, se puede probar con el celuloide. Los cercanos cines Odeon es la opción más útil, pero merece la pena pasear hasta la calle Guido Reni, dónde desde 1932 el histórico cine Tiziano, icono de la zona, sigue proyectando en su única sala de proyección. En verano, además, despliega la magia del cine al aire libre.
Más cultura contra la ansiedad en el Teatro Olímpico (plaza de Gentile da Fabriano), dónde se alternan representaciones de danza contemporánea y actuaciones de la Filarmónica de Roma. Muy cerca, el Parque de la Música-Auditorio de Cavea ofrece sesiones de música al aire libre que van desde jazz a la ópera, además de festivales de todo tipo de músicas, flamenco incluido.
La Villa Olímpica
Un relajante paseo por la Villa olímpica también ayudará a aliviar tensiones. E inevitablemente desembocará en la estatua de Jan Palach que también da nombre a la larga y estrecha plaza que la acoge. Palach, un estudiante de filosofía checo, pasó a convertirse en icono cuando en 1969, a los 21 años de edad, se prendió fuego como protesta por la ocupación soviética de su país, que acabó con la conocida Primavera de Praga.
Para los amantes del café italiano, Le Due Fontane (plaza del Perin del Vaga, 33). También en las cercanía del estadio hay lugar para celebrar (o llorar penas) después de la final. El pub Big Hilda (Vicolo del Cinque, 33), permanece abierto hasta las dos de la mañana.
Con más tiempo
Los lugares y espacios de interés son interminables: la plaza de San Pedro en El Vaticano, la Fontana de Trevi, el espectacular Coliseo… Hasta se puede hacer un crucero por el Tíber y recorrer los más de 2000 años de historia de Roma navegando por el río que cruza la ciudad.
Por la noche, hay que acercarse a las escaleras de la Plaza de España o el Trastevere, puntos de encuentro habituales de los romanos, y las romanas. Terrazas para disfrutar del inicio del verano, y un sinfín de bares para todos los gustos:
- Universitarios, como Absinthe Pub (Francesco Negri, 39) en el que probar el absenta o uno de sus 20 cócteles, eso sí, sin olvidar la cerveza de grifo.
- Noches de DJ’s: Nada mejor que una de las últimas incorporaciones a la vida nocturna de Roma, Balic Disco (Degli Aurunci, 35), con una pista de baile en la que no podrás parar de moverte.
- Rock and roll: Escondido en la zona del Trastevere, se halla el Big Star (Goffredo Mameli, 25). Este local de dos pisos ofrece por un lado un lugar tranquilo donde sentarse disfrutar de la bebida o jugar a los dardos mientras en la otra planta se puede seguir el ritmo de la música sin que las conversaciones se pierdan bajo el ruido de las multitudes.
- Clubs de altos vuelos, como Jackie O (Boncompagni 11). Aquellos para los que los traje de Armani y los bolsos de Gucci sean el símbolo que les guía, este establecimiento al más puro estilo de La Dolce Vita.
- Los amantes del jazz tienen una cita después del partido en Conte Staccio (Monte Testaccio, 65b). Música en directo de jóvenes promesas del jazz y clásicos que se pinchan para acompañar a unos buenos mojitos.
- Para los más tranquilos, Aqualung (Degli Equi, 22/B) ofrece bebidas de todo el mundo y cervezas para todo tipo de paladares exigentes.
Para quienes se hayan plantado en Roma sin entrada, también hay varias opciones para ver el partido en buen ambiente:
- Finnegan’s (Leonina, 66. Metro Cavour): pub irlandés para seguir el partido degustando cerveza negra, tostada o rubia. Si no te convence, aprovecha el descanso y acércate al Mulligan’s (Via del Boschetto, 28).
- Los aficionados más jóvenes pueden pasarse por el Trinity college, bar de estudiantes cercano al Partenón (Collegio Romano, 6), con un variado surtido de cócteles y cervezas. Si los nervios abren el apetito, durante el partido, su carta permite aplacarla a base de pasta y hamburguesas.
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