El museo de la Coca-Cola
¿Quién no disfruta de beber una Coca-Cola bien fría? ¿Quién no reconoce al oso polar blanco con su botellita en la mano, o al tradicional Papá Noel disfrutando de esta bebida? Es cierto, y nadie puede negar que la marca Coca-Cola y sus productos tienen una fuerte presencia en nuestras vidas. Y no renegamos de ello en absoluto. Esta marca forma parte de nuestra historia y de nuestro presente voluntariamente.
Así que invito a todos aquellos que se consideren fanáticos de la Coca-Cola que no se pierdan la visita al Mundo de la Coca-Cola. Si alguna vez visitaste la planta en tu ciudad y te quedaste asombrado, imagina cómo quedarás luego de recorrer toda esta exhibición de 4 mil metros cuadrados dedicada enteramente a la marca de bebidas más aclamada en el mundo entero. ¿Dónde? En Atlanta, Estados Unidos claro.
La historia de la marca, las diferentes versiones de Cocas Colas que existen en el mundo entero y que podrás probar, una recopilación de los afiches publicitarios, logos y merchandising te encontrarás en este Mundo de la Coca-Cola.
Lo más interesante de ver será un cine en 4D en el que se presenta un viaje cinematográfico en busca de la fórmula secreta de Coca-Cola, asío como muchos anuncios publicitarios famosos de la marca. Pero hay más aún, además de conocer todo el proceso de elaboración de esta famosa bebida (excepto su famoso secreto), podrás probar los más de 70 diferentes productos de la marca en el mundo.
También tendrás la posibilidad de descubrir una colección de 1.200 objetos de Coca-Cola nunca antes exhibidos al público. Y para los amantes de Pop Art, habrá una exposición de la marca influenciada por la cultura pop, incluyendo obras de Andy Warhol y Norman Rockwell.
A no perderse de beber una Coca-Cola bien fría y deslumbrarse con todo lo que esta marca forjó alrededor del mundo.
La entrada cuesta 15 dólares.
Un cocido madrileño
Un día de invierno en Madrid, un buen cocido y una larga y relajada sobremesa. Son placeres cercanos, que nos suelen pasar inadvertidos pero que podemos calificar como sublimes. Algunos restaurantes de Madrid han ligado su nombre y su fama a tan castiza delicia.
El cocido madrileño ha acabado, desde sus humildísimos orígenes, por convertirse en una experiencia entre lo gastronómico y lo cultural.
De primero, una sopa de fideos con el caldo; de segundo, los garbanzos y las verduras, y por último, las carnes troceadas y los huesos de caña.
Ya se escapaba Alfonso XII de Palacio para “apretarse” un cocido en Lhardy. Abierto en 1839, es uno de los restaurantes con más historia de nuestro país y de la gastronomía madrileña. Este gran clásico madrileño es inamovible especialista en los dos recetas locales más emblemáticas: los callos y el cocido. El soufflé de postre también es innegociable.
La Bola es un local centenario, inaugurado en 1870, que mantiene su carácter familiar y ese sabor de taberna tradicional. Su excelente cocido se sigue elaborando en puchero de barro individual y cocinado durante seis horas a fuego lento y con carbón de encina.
Fotografía: jlastras
La Gran Tasca lleva abierta desde el año 1942. Es, sin duda, uno de los mejores de la ciudad, tanto por la calidad de los ingredientes . También hay croquetas, mollejas encebolladas, callos a la madrileña y el caldo de la abuela, que procede del cocido.
Y si te decides por prepararlo en casa, aqui tienes una buena receta de cocido madrileño tradicional.
Dewar’s, en el corazón de las Highlands
La palabra whisky procede del gaélico Uisge Beatha, lo que fonéticamente sonaba “isk ke-ba-ha” y, abreviado, “Uiskie” hasta derivar en la palabra actual. Originariamente, se le conocía como agua vitae (agua de vida) tal vez por sus efectos euforizantes o porque el componente esencial para elaborar un buen whisky de malta es la calidad del agua.
La fábrica Dewar’s, en Aberfeldy, utiliza la del manantial Pitilie Burn, de gran pureza y alto contenido en minerales. Al llegar, tú mismo puedes degustar estas aguas cristalinas: un sendero cercano a la destilería te conducirá al manantial.
En esta fábrica podrás observar los cuatro pasos que sigue la elaboración del whisky: germinación, fermentación, destilación y maduración. Utilizan para ello un grano de alta calidad y siempre de cosechas de la comarca.
La turba que se emplea durante el proceso de fermentación es esencial para el aroma final, tostado o ahumado. El líquido resultante se trasvasa para su definitiva destilación a los grandes alambiques de cobre en forma de cebolla en la Still House, verdadero corazón de la destilería. Tras un cuidadoso proceso de calentamiento y de sucesivos destilados se obtiene un líquido dorado que envejecerá en las oscuras bodegas durante no menos de tres años. Las barricas de roble se tratan antes con bourbon o sherry, lo que da el sabor característico del auténtico y exclusivo whisky escocés de malta.
El lugar de origen
Aberfeldy se encuentra en el corazón de las Highlands, a 120 km de Edimburgo. Lo mejor para llegar es alquilar un coche en la capital y coger la A90 dirección Aberdeen y, a continuación, la N10. Sigue las indicaciones a través de bosques y praderas que conducen hasta el bonito pueblo donde se encuentra la destilería Dewar’s.
En 1998 la empresa Bacardi adquirió la marca y en 2000 creó el centro de visitantes Dewar’s World of Whisky (00 44 001 887 82 20 10) En las visitas que se organizan por el museo familiar y la destilería está incluida la cata del whisky, aunque el precio oscila dependiendo de su calidad y añada. El tour normal cuesta 8 €; el Delux, 25 €; y el Firma tour, 40 € (incluye el Aberfeldy Highland single Malt, directo de la barrica y la estrella de la casa, el Dewar’s Signature).
En el museo podrás visitar también el laboratorio cuyas paredes repletas de botellas dan una luminosidad dorada a toda la estancia.
Una familia con talento
El museo Dewar’s, abierto todo el año de 10 a 18 h (domingos de 10 a 16 h), es un recorrido por la historia de esta familia. Comienza en un salón victoriano presidido por el retrato de Thomas Dewar, hijo de John, quien en 1805 decidió dejar su granja y montar una tienda de vinos y bebidas espirituosas en Perth. Thomas, verdadero artífice del imperio Dewar’s, creó en 1884 junto a sus hermanos la firma familiar. Gracias a ella, invadió el mercado londinense con sus productos y consiguió la patente en exclusiva de venta en todo el reino.
Thomas fue un hombre emprendedor y vividor, que se dedicó a viajar por todo el mundo comercializando el whisky de malta. En América, presentó su producto en la Casa Blanca y, pocos años después, abrió una sucursal en Nueva York. Luego lo haría en Calcuta y Sidney. Publicó también un libro sobre sus viajes (A ramble round the globe) y la reina Victoria de Inglaterra concedió a sus productos el “Sello Real de Garantía”.
Invento de un clásico
Mientras Thomas viajaba, su hermano A. Cameron investigaba en el laboratorio. Mezclando diferentes tipos de whisky creó en 1899 el Dewar’s White Label. Resultó un whisky de gran calidad, con una combinación de hasta 40 tipos diferentes de caldos de malta y de grano. Cameron se convirtió en el primer master blended, es decir, el pionero de las técnicas mezcladoras.
Su industria se vio afectada por los convulsos comienzos del siglo XX. La ley seca impuesta en Estados Unidos durante trece años le obligó a cancelar sus exportaciones. Durante las dos Guerras Mundiales la destilería paró su producción temporalmente. Años más tarde, la reina Isabel II concedió a Dewar’s su Garantía Real y el escudo de armas que aparece en sus etiquetas. Desde entonces, la marca ha cosechado multitud de premios y el reconocimiento como “mejor whisky escocés del mundo”.
Safari por las highlands
Si quieres conocer la Naturaleza de esta región escocesa, Highland Safaris (01 887 82 00 71) organiza excursiones guiadas por expertos. Te llevarán a través de los parques naturales donde, con suerte, avistarás algún pájaro. Pero si no fuera así, ellos los pondrán a tu alcance e incluso podrás sostener en tu mano un búho, un águila imperial o un halcón. Y para que todo sea completo te organizan the hilltip marquee diners, una lujosa cena en el campo bajo una carpa. En ella no faltarán los platos típicos de la región regados por un buen vino y, por supuesto, los gaiteros escoceses. Para finalizar la encantadora velada, nada mejor que una copa de un buen whisky Dewar’s.
EL ORO EMBOTELLADO
Después de la visita a la destilería encontrarás un buen surtido de whisky en su tienda. Por ejemplo, el White Label, con un sabor final de trigo y miel (12 €) o Dewar’s 12 años Special Reserva, con doble añejamiento en barrica de roble y sabor afrutado (de 18 a 35 e). También Dewar’s 18 Founders Reserva, que obtuvo la medalla de oro al “mejor de lo mejor” en los World Whiskies Awards, (80 e), y Dewar’s Signature 12, que es la estrella de esta firma (260 e). Y, sólo para privilegiados,
Dewar’s Aberfeldy 12 y 21 años, producido en cantidades limitadas que roza la perfección. El precio, sin comentarios.
Una milla divertida
La Milla Real (mide exactamente lo que indica el nombre) es la arteria principal del Old Town, el antiguo barrio medieval. Se extiende desde el Castillo hasta el palacio de Holyrood y de ella parten callejones angostos llamados wynds a los que se accede por las closes (puertas). En las noches neblinosas, uno entiende lo que inspiró a Sir Arthur Conan Doyle para ubicar aquí los asesinatos que luego resolvía Sherlock Holmes.
El Castillo (entrada: 12 €) está edificado en la boca de un volcán, sobre escarpados acantilados, y ofrece una panorámica impresionante de toda la ciudad. En el Patio de Armas podrás asistir al cambio de guardia que se realiza cada hora y visitar la capilla de Santa Margarita, del siglo XI, contemplar las joyas reales en los Honores de Escocia y la “Piedra del Destino” donde se coronaba a los monarcas escoceses.
En el otro extremo de la Milla, el palacio de Holyrood es la residencia oficial de la reina Isabel cuando se deja caer por estas tierras. Algunas dependencias están abiertas al público (6 €). Si no te asustas fácilmente, apúntate a una visita guiada por los pasadizos y túneles que recorren la ciudad bajo tierra, cuentan lúgubres historias y terminan en un cementerio
(10 €.
Llévate lo más típico
Para curiosear por las tiendas más turísticas, vuelve a la bulliciosa Milla Real. En el número 57 puedes hacerte con un auténtico kilt (falda típica) de pura lana escocesa en Geoffrey Taylor (desde 30 €). Si prefieres un anillo celta pásate por Tappit Hen (en el número 89).
También aquí encontrarás algunos pubs legendarios, como el Ensing Ewart, abierto desde 1690, o el Deacon Brodie’s Tavern. Disfrútalos probando el típico fish & chips con una pinta de cerveza por no más de 15 €.
La última copa
En la Milla podrás visitar los monumentos más antiguos de la capital, como la catedral gótica de St Giles (todos los días de 9 a 19 h. Gratis). El museo de Escocia alberga exposiciones arqueológicas, de ciencias, de tecnología… y los restos de la famosa oveja Dolly. El Scotch Whisky Heritage Center (Entrada: 12 €), recorre toda la historia de la bebida que ha dado fama mundial a Escocia.
El Parlamento de Edimburgo, un vanguardista edificio diseñado por el arquitecto español Enric Miralles, es una de las visitas obligadas. Con este edificio Miralles obtuvo el premio de arquitectura Stilling 2005, que concede cada año el Real Instituto de Arquitectos Británicos (RIBA). Al lado de la Milla Real se encuentra el Grassmarket, antigua plaza donde se ejecutaba a los reos. Hoy es lugar de diversión, sobre todo, nocturna, con boutiques, librerías, bistrots, restaurantes y pubs. Tómate una pinta en el Last Drop (La Última Copa), en alusión al último trago que se concedía al reo antes de subir al patíbulo.
La principal clientela de esta zona es la estudiantil ya que la Universidad de Edimburgo, fundada en 1583 y una de las mas antiguas de toda Gran Bretaña, cuenta cada año más de 70.000 alumnos.
Compras y un poco de arte
The New Town fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 1995, al igual que The Old Town. Se construyó en el siglo XVIII para descongestionar el antiguo barrio medieval y hoy es el centro comercial y financiero de Edimburgo.
Para ir de compras, en Princess Street se encuentran los grandes almacenes Jenner’s, el centro comercial Princess Mall y las boutiques de firmas internacionales. Muy cerca, en el 74 de Belford Road, podrás visitar el Scottish National Gallery of Modern Art (01 316 24 62 00). En él se encuentra la Galería de Arte Moderno, con una extensa colección de obras de artistas renacentistas y escoceses del siglo XX, y la Galería Dean, con obras de Dalí, Picasso o Magritte. Entrada gratuita.
CÓMO LLEGAR
KLM (902 22 27 47 y ) vuela diariamente hasta Edimburgo desde Madrid y Barcelona.
5 sitios que ver en globo por el munod
Perú
Un país que ofrece, además de sus bellezas naturales, grandes tesoros arqueológicos. Dos atractivos que, por ejemplo, brinda el Valle Sagrado y la zona de Cusco, lugar en el que puede optarse por un viaje en globo.
Así, un paseo típico es el que, por una hora aproximadamente, ofrece a los viajeros una hermosa visual de las montañas de Urubamba, Chichón, Puma Huanca, Salkantay y Verónica, el Valle Sagrado de los Inkas, el Rio de Urubamba y el poblado de Urubamba, Yucay, Huayllabamba y la población de Maras, lugares en los que se podrán apreciar las plantaciones en forma de terrazas escalonadas.
Este tipo de paseos suelen ser acompañados por desayunos dentro del globo, ceremonias típicas del lugar en tierra y almuerzos.
Otra buena opción en Perú es la de sobrevolar las maravillosas líneas de Nasca. Ideal para aquellos que no pretenden hacerlo a bordo de pequeños aviones o helicópteros.
España
Si bien en el país la oferta es grande, una buena posibilidad es hacerlo en Valencia, más precisamente en Bocairent. Así, desde el cielo los viajeros podrán apreciar las proximidades del pueblo medieval, sobrevolar el centro de la comarca de la Valle de Albaida y la Sierra de Mariola y de Aitana.
El precio del vuelo compartido es de aproximadamente 175 euros por persona.
Estados Unidos
En un país tan grande, las opciones se multiplican pero, sin dudas, conocer desde el aire un centro turístico como lo es Orlando es una excelente posibilidad. Orlando Balloon Adventure es el nombre de una de las aventuras que ofrece llevar hasta diez personas por globo durante tres horas.
De este modo, pueden apreciarse los paisajes naturales pero no sólo ello, sino también los parques temáticos, las áreas del centro, y mucho más.
Nueva Zelanda
Se dice que la ciudad de Christchurch, la más grande de la isla sur, es una las mejores para recorrerla desde el cielo, en globo.
Es que allí se podrán apreciar las llanuras de Canterbury en las que se combinan paisajes de campo, playa, montañas y accidentes geográficos. Otra visual hermosa es la del parque natural Villa de Arthur Pass, en la que una verde selva virgen atrapa la atención de todos.
Las compañías neozelandesas que llevan adelante este tipo de viajes son varias y, entre ellas, se destacan Ballooning o NZ Ballooning.
Argentina
Si bien aquí las posibilidades son varias, habrá que pensar que la mayoría de los turistas que llegan al país lo hacen vía Buenos Aires. De este modo, la elección es un sitio ubicado a alrededor de 100 kilómetros de la capital.
Así, Capilla del Señor, es uno de los pueblos rurales desde los que parten globos que harán al viajero disfrutar, desde el aire, de la llanura pampeana.
Una experiencia que no sólo se reduce al tiempo de vuelo, sino también al armado del mismo y al desarmado una vez que se toca tierra.
Sakya Tashi Ling
En el palacio Plana Novella que se encuentra en el Parque Natural del Garraf podemos encontrar el primer monasterio budista de Catalunya, el monasterio Sakya Tashi Ling. La comunidad de monjes budistas que habitan el monasterio se fundó a mediados de los años 80, pero no fue hasta 1996 que inauguraron el monasterio en el Garraf (en Olivella, muy cerca de Castelldefels).

Con el paso del tiempo, el monasterio se ha ido convirtiendo en un referente del budismo en Occidente por su increíble localización enmedio de un parque natural que aportan la tranquilidad y calma necesarias para la introducción o el aprendizaje del budismo.
El monasterio budista Sakya Tashi Ling fue fundado por el Lama Jamyang Tashi Dorje Rinpoche que reune monjes y monjas de la tradición budista Sakya Vajrayana, con los objetivos espirituales de desarrollar valores positivos que favorezcan al mayor número de seres posibles.
Organizan actividades todos los fines de semana y, aunque no admiten huéspedes expresamente, se puede solicitar información al respecto de manera teléfonica o por mail.
El jardín está un poco descuidado pero hay una stupa muy bonita. La visita guiada fue también curiosa ya que se hace mediante audio-guías (en catalán y en castellano) pero te acompaña una voluntaria del monasterio que no habla (hay que mantener silencio todo el rato) solo señala lo que va contando la guía. Nos quedamos a comer en el restaurante vegetariano del monasterio, es un buffet libre bastante caro, pero la verdad que la comida estaba muy buena, sobre todo los yogures que fabrican los monjes.
En España hay otros tantos templos, algunos de ellos te permiten dormir y convivir con los monjes:
O.Sel.Ling (Órgiva, Granada). El monasterio/centro de retiros está situado en plena Alpujarra granadina, a unos 1.700 metros de altitud. Fue fundado en 1982 por dos lamas tibetanos. Ofrecen casitas de retiro individuales y organizan cursos de meditación. Las casitas están repartidas por la montaña granadina, son de piedra y madera al estilo de las tradicionales de la zona y, ni que decir tiene, que tanto la decoración como los servicios son absolutamente espartanos, como corresponde a un lugar de retiro y meditación
Dag Shang Kagyü (Graus, Huesca). Fue fundado en 1984 y ocupa un extenso terreno en el prepirineo aragonés, con albergue, tienda y zonas de acampada. Recibe reservas a través de internet, pero no permiten niños menores de 10 años en los dormitorios comunes, por lo que queda la opción de la acampada. Una cosa importante es que está prohibido fumar en todo el recinto.
Luz Serena (Requena, Valencia). Ofrecen retiros de varios niveles, para principiantes o veteranos.
Khorlo Dompa (Molina de Segura, Murcia)
Tushita (Gerona). Está situado en las inmediaciones de Viladrau y Santa Fé.
Iglesia de San Martín en Segovia
Quizás muchos de vosotros cuando visitáis Segovia tenéis dos puntos muy claros, el Acueducto y el Alcázar. Eso mismo pensaba yo, aunque tenía idea de que el centro histórico de la ciudad, con tanto legado de siglos, debía ser un verdadero tesoro por descubrir. Y precisamente, descubriendo y callejeando el casco viejo de Segovia, conocimos una de las joyas secretas que guarda…
Se trata de la Iglesia de San Martín de Segovia, templo característico del románico segoviano. En alguna que otra ocasión me he referido a mi gusto por los templos sencillos, que precisamente llaman la atención por la coqueta belleza que respiran. Hoy queremos destacaros esta iglesia precisamente por ello, una iglesia sencilla pero de indudable belleza que os animamos a conocer.
Ya de por sí callejear por Segovia es un placer. Llegamos a la Iglesia de San Martín tras pasar por la Catedral de Segovia y la Judería. Callejuelas con sabor medieval, que nos trasladan hasta este templo del siglo XII, coronado por una torre mudéjar con chapitel barroco.
Llegamos hasta su portada principal, adornada con varias estatuas de profetas y la figura de San Martín. Os encantará la primera vista de la iglesia, con su pórtico de columnas. A decir verdad, la iglesia es de origen mozárabe con estilo románico.
Pero, sin lugar a dudas, la mejor impresión me la llevé con la torre mudéjar, también del siglo XII, aunque está claro que el chapitel es posterior, como muchas otras partes de esta iglesia. Los historiadores destacan sobre todo la anchura de la base de la torre.
La Iglesia de San Martín tiene tres naves, a la que se puede acceder a través de una enorme puerta, considerada una de las más grandes del románico español, decorada con esculturas del Antiguo Testamento. A esta puerta se llega por la parte posterior de la galería porticada, subiendo una pequeña escalerilla de piedra.
Sin lugar a dudas que esta Iglesia de San Martín en Segovia debe ser una de las visitas imprescindibles de la ciudad, si tenéis la suerte de recorrer este destino, Patrimonio de la Humanidad.
Moverse por Estambul
Estambul tiene un complejo sistema de transporte público, que tenéis que conocer si tenéis pensado viajar en vuestras próximas vacaciones.
Precisamente, para una estancia larga en Estambul, os aconsejamos que compréis un Akbil, una tarjeta para la mayoría de transportes de la ciudad. Podéis comprar vuestra Akbil en Eminonu o en la Plaza Taksim, cerca de la estación de autobuses. Sobre todo porque estos dos lugares son los ejes principales del centro de Estambul.

El sistema de autobuses es la forma más amplia de viajar por Estambul. Se puede viajar con nuestra Akbil, o comprando un billete, que se vende cerca de la estación de autobuses, mientras que los autobuses privados se puede comprar en el interior del mismo.
Otra de las opciones para movernos por Estambul es a través del metro que parte de la Plaza Taksim. El metro cubre una parte limitada de la ciudad, parando en Osmanbey, Sisli, Gayrettepe, Levent y Levent 4. Otra línea de salida es Aksaray, que tenéis que coger si vuestra intención es ir hasta la estación internacional de autobuses en Esenler.
Hay un tranvía que circula desde Zeytinburnu, a través de Aksaray y la Ciudad Vieja, cruza el Cuerno de Oro y continúa hacia el norte, a lo largo del Bósforo, hasta Kabatas. Finalmente, el tranvía continúa más allá, hasta Besiktas. Podéis contar también con un funicular, que sale en Kabatas y va hasta la Plaza Taksim. Otro funicular, el Túnel, hace una ruta mayor, desde Karakoy, en el lado norte del Puente de Galata, hasta el extremo sur de Istiklal Cadessi, en Beyoglu.
El tren ligero LTR es la manera más barata de llegar desde el Aeropuerto Internacional de Ataturk hasta el centro de la ciudad. El autobús privado Havas también es muy útil para enlazar con el aeropuerto, pero es un poco más caro que el tren. Sin embargo, es más cómodo, y para en la Plaza Taksim. Este autobús es ideal para aquellos que os váis a quedar en la zona de Beyoglu, mientras que los que estáis más cerca de Sultanahmet debéis coger el tren.
Un paseo turístico por Estambul lo podemos dar en cualquiera de sus ferrys. La mayoría de ellos salen desde los muelles de Eminonu, haciendo paradas en Sirkeci, Besiktas, Karakoy y Kabatas. Los billetes del ferry se pueden comprar a la salida. Tomar un ferry a través del Bósforo y explorar el lado asiático de Estambul.
Cuando el transporte público deja de funcionar, desde la medianoche y hasta las 06.00 de la mañana, es conveniente utilizar los taxis. Nunca os arriesguéis a caminar solos por las calles de Estambul. Los taxis son abundantes, y lo mejor es decirle al conductor el hotel en el que os alojáis, y que os lleve hasta la puerta. Aseguraros que el taxi tiene taxímetro.
El museo de los engaños
El Museo de los Engaños (The Museum of Hoaxes) San Diego, California, , se fundó en 1997 con el propósito de promover el conocimiento con respecto a los engaños y estafas. Desde los históricos en la antigüedad, hasta los más recientes, incluidos, por supuesto, los engaños o estafas hechas por Internet. La página de internet del museo es bastante buena y se puede consultar un gran material. Hay una sección que contiene las bromas clásicas del día de los inocentes (en Estados Unidos, el 28 de abril) y una galería de criaturas inventadas que incluye seres que parecieran traídos de alguna mitología extraña.
Algunos casos:
Los árboles de espaguetti. Una broma del día de los inocentes en 1957 hecho por la televisión británica BBC. Un comercial de tres minutos que mostraba a una familia suiza que cultivaba sus propios espaguettis en el patio de su casa. Como había una pequeña escasez de espaguettis en Inglaterra, la broma pegó de tal manera que la gente llamaba por montones a la BBC. Querían saber cómo podrían cultivar esos ricos espaguettis en su casa.
La mujer que paría conejitos. En Inglaterra, durante el reinado de George I, en 1726 surgió una señora llamada Mary Toft que decía dar a luz a conejitos muertos. Rápidamente se convirtió en una sensación nacional después de que unos médicos enviados por el mismo rey dijeran que era verdad. Pero cuando un médico reputado del reino fue comisionado para examinar su vagina, confesó: ella simplemente, cuando nadie la veía, metía conejitos muertos en su vagina. Lo que quería era fama y una pensión del rey. Un año después, dio a luz a un niño humano.
El chico lindo de Craiglist. Este es un engaño de internet. En 2001 Dan Baca, de 29 años, observó que en la parada de bus la gente se le quedaba viendo, y no sabía por qué. Después lo descubrió, una muchacha lo había visto y subió su foto al popular sitio Craiglist, diciendo que quería ver de nuevo a este “chico lindo”, que lo había visto por ahí, le había gustado y no sabia quién era. Luego hubieron muchos mensajes en ese sitio que especulaban quién podría ser, si era gay, si era soltero. La noticia llegó hasta CNN y le llovieron entrevistas. Pero un reportero acucioso llamado David Cassel hizo una investigación y determinó que los primeros mensajes en el sitio venían todos desde una misma IP, aunque con diferentes nombres. El mismo Dan Baca, el “chico lindo” de la foto, había creado la leyenda.

