Japón versus España

Navegando por la red he encontrado este mensaje en el blog de una persona que había estado viviendo en Japón y a su vuelta compara algunas actitudes y costumbre que tienen ellos:

Máquinas expendedoras

En general, el mundo de las máquinas expendedoras japonesas pertenece al futuro si lo comparamos con el ridículo y canalla sector del vending español. En primer lugar las máquinas expendedoras japonesas, al contrario de la gran mayoría de las españolas, aceptan billetes. Esto que parece una estupidez, para mi supone una gran ventaja, ya que así actúan al mismo tiempo de improvisadas máquinas para conseguir ese cambio que tantas veces nos hace falta para utilizar la fotocopiadora u otras máquinas que sólo van a monedas y que por pudor no mencionaré aquí.

Además, el precio de las bebidas en estas máquinas suele ser el mismo vayamos a donde vayamos, con una ligera oscilación, como mucho, de diez yenes, una miseria. Por otra parte, la oferta de bebidas y de tipos de máquinas expendedoras es muchísimo más amplia. Aquí en España es vergonzoso y aburrido tener que enfrentarse a las cinco o seis bebidas de siempre.

Bicicletas

Ya es conocido aquello de que en Japón uno puede circular tranquilamente en bicicleta sin necesidad de carril bici, sin que los viejos y viejas se quejen y luchen por acaparar cada centímetro de acera, y pudiendo dejarla en casi cualquier sitio sin candado sin riesgo a que la roben. Japón es el paraíso del ciclista. En España, en cambio, iniciativas como Sevici en Sevilla acaban yéndose al traste por el carácter mangante y berraco del español, y por la ineficacia de las autoridades competentes. Además, cuídese uno de no dejar la bici en la calle sin vigilancia, ya que por muchos candados que ponga, desaparecerá en un abrir y cerrar de ojos, o será destrozada.

Atención al cliente

En Japón el cliente es dios. Salvo extrañas excepciones, el trato a uno como cliente siempre es excepcional y respetuoso, diligente y eficaz. Si en algún momento uno recibe un mal trato, una queja a la empresa será suficiente para recibir toda una serie de disculpas y tributos. Así es. En España más de una vez, más de dos, y más de tres la persona al otro lado del mostrador parece que te está perdonando la vida en lugar de atenderte. Muchas personas que atienden de cara al público dedican sin pudor tiempo a conversaciones personales mientras esperas, y las reclamaciones de poco o nada sirven, salvo honrosas excepciones. La atención al cliente en Japón es otra de esas cosas que son enormemente superiores a lo que tenemos en España.

Puntualidad y palabra

Si en Japón te dicen que el libro que encargaste estará el lunes, estará con un 99% de seguridad el lunes. En el poco tiempo que llevo en España desde mi vuelta, he sufrido el vapuleo de empresas (que no nombraré) que no han cumplido su palabra, retrasándose y dándome largas hasta durante 15 y 20 días. Aquí, mal que nos pese, es la tónica general. En Japón por norma general la palabra se cumple. Es algo que admiro y que todo españolito de a pie, y especialmente aquellos responsables de empresas, deberían apuntarse.

Desfibriladores

En Japón, en todas las estaciones y edificios públicos hay desfibriladores. Es así, y es posible y muy útil, por muy extraño que parezca. Son mecanismos sencillos de usar, y cualquier persona que haya hecho un curso de primeros auxilios (encargados de las estaciones, policía, voluntarios, conserjes, etc.) saben utilizarlos. Esta iniciativa ha salvado ya miles de vidas en Japón. ¿Alguien piensa que esto sea posible en España? Ví hace años desfibriladores en un centro comercial de Madrid. No sé que habrá sido de ellos. En España los más estúpidos hasta roban el martillo para romper el cristal de la salida de emergencias de los autobuses, o joden las mangueras y roban los extintores.

Prácticas

Algo que en Japón no hay por una razón muy sencilla: porque los empresarios japoneses han aceptado de buen grado que la esclavitud se aboliese. En España todavía estamos hablando de prácticas no remuneradas o mal remuneradas como un favor que se hace a los universitarios y estudiantes de postgrado. Una estafa apoyada por todos los gobiernos en España, y fomentada por unas universidades que no saben qué hacer con tanto licenciado al que se le envía a la calle sin futuro y desamparado. Por cierto que en Japón un sueldo “normalito” ronda los 2.000 euros, y tal como están las cosas ahora mismo, la vida no es mucho más cara que en España. Aquí hay que estudiar una carrera, hablar dos idiomas, tener un máster, haber hecho “prácticas” gratis y ejecutar una voltereta y el pino en el bigote de una gamba para poder acceder a un sueldo de 1.000 euros con un contrato precario.

Reciclaje

La estricta política de basuras de Japón, aunque algo incómoda, supone una grandísima ventaja para la ciudad y para el ciudadano. En España no es raro pasear por la calle y ver un sofá al lado de un contenedor, además de cientos de bolsas de apestosa e insalubre basura calentándose bajo el cielo veraniego. Esta es una escena que se puede admirar y oler en el mismo centro de ciudades como Huelva. En Japón hay, como en todos los países, mucha basura. La diferencia está en que su política de residuos evita situaciones tan insalubres como la descrita anteriormente, y menos aún huelgas de basureros a costa de la salud pública.

Televisión educativa

¿Imagináis un canal público donde aprender inglés, alemán, ruso, checo, árabe, francés, italiano, portugués, chino y coreano? Existe, es la NHK, la televisión pública japonesa. Algo así es imposible en España. De hecho, lo único que ha hecho la televisión española por los idiomas ha sido ‘That’s english’ y había que levantarse a las siete de la mañana para ver un programa rancio y sin gracia. La televisión educativa y pública en Japón es otra de las cosas muy superiores en comparación con lo que tenemos en España, donde lo más educativo que ha dado la televisión ha sido Jordi Hurtado.

Estas son algunas de las cosas por las que un servidor considera a Japón como un país superior a España. Obviamente cualquier persona puede presentar sus argumentos en contra, pero con una excepción: tienen que ser argumentos que combatan lo presentado aquí. No valdría, por ejemplo, decir: “En Japón está la Yakuza” o “En Japón no hay cerveza a un euro”. Así que nada, esta es mi visión de la vida y de las cosas por el momento.

Otras tonterias relacionadas con esto:

  1. Ve a japón por poco dinero.
  2. Japón por dentro
  3. Cosas a evitar en Japón
  4. Viaja a Japon en 8 minutos
  5. España, menos atractiva para el turismo
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Comments
1 noviembre 2009

excelente informacion

Posted by Azul
24 mayo 2010

Vaya, acaban de poner un programa sobre Tokyo y muestran la permisividad con peliculas manga que se meten de lleno en la pederastia. Por fortuna allí las expendedoras aceptan billetes.

Posted by Fer
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