Bali

Bali fascina al mundo occidental desde que el primer barco holandés llegó a sus costas hace más de 400 años. La isla es na mezcla única de cultura excepcional, paisajes hermosos, playas tropicales, clima benigno y precios bajísimos.

La creación de instalaciones hoteleras de fábula en los últimos años y una oferta artesanal que explota el genio artístico de los balineses contribuyen a su éxito como destino turístico de primer orden. El atentado terrorista del 12 de octubre de 2002 en Kuta supuso un parón momentáneo en el flujo de visitantes, pero se reanudó en pocos meses.

Bali ha perdido la inocencia que encontraron los visitantes de los años 30. Pero es uno de los lugares más enriquecedores del mundo. La vida, el arte y la religión se muestran sin complejos, y a poco que te intereses serás un testigo privilegiado de un mundo diferente al occidental.

Lo importante es saber dónde tienes que ir y, sobre todo, lo que tienes que evitar. Sin lugar a dudas será uno de los viajes de tu vida.

Es uno de los lugares más enriquecedores del mundo.

A primera vista, Ubud son cuatro calles flanqueadas por una sucesión ininterrumpida de cafés, restaurantes, tiendas, agencias de viajes y centros para navegar por internet, lo que no cuadra con su imagen de capital cultural de Bali. Sin embargo, a poco que rasques empezarás a descubrir sus tesoros y las razones de su fama. Además hay numerosos hoteles en el mismo Ubud o en sus alrededores, por lo que tal vez te interese considerarlo como tu base permanente de actividades. Su situación, en el centro de la isla, la hace muy conveniente.

De arte y artesanía

Empieza por lo evidente. El museo Puri Lukisan (Jalan Raya. Abre a diario, 1 E) es una introducción a la pintura balinesa en todos sus estilos. En la misma calle, el templo Pura Saraswati, con sus estanques, altares y estatuas, es ideal para pasear de día o en noches de luna llena, y el palacio Puri Saren Agung (convertido en hotel, pero puedes recorrer las zonas comunes) son fundamentales. El museo Neka (abre a diario, 1 E), en la cercana aldea de Campuhan, conserva la mejor colección de pintura tradicional y moderna de Bali. Todas las tardes, en Ubud o en las cercanías, puedes ver danzas tradicionales. El palacio Puri Saren Agung es el telón de fondo de uno de ellos, y el de más fácil acceso. Todos vienen a costar lo mismo (unos 2,5 E), y los más alejados incluyen el traslado. Puedes comprar las entradas en la oficina de turismo o a los vendedores callejeros de los alrededores.

Un día de campo

un paseo al amanecer o al atardecer por los arrozales cercanos. Podrás ver el Bali rural que pervive a cuatro pasos de los cafés-internet o las tiendas de Prada o Armani, con las muchachas que realizan sus ofrendas, los campesinos que protegen sus campos de los pájaros y los malos espíritus o las mujeres que se bañan en el río.

La carretera que va de Ubud a Denpasar atraviesa una serie de pueblos dedicados a distintos tipos de artesanías, cada uno a un producto diferente. Mas es famosa por sus tallas de madera, Batuan por sus pinturas, Puay por sus marionetas, Singapadu por sus máscaras, Celuk por su orfebrería en oro y plata, y Batubulan, por sus esculturas en piedra. En Peliatan podrás ver las delicadas danzas legong y en Sukawati, el teatro de sombras. En general toda la artesanía tiene buena calidad, pero si quieres algo excepcional vete al taller de máscaras de madera de Ida Bagus Tilem en Mas o al de marionetas de I Wayan Mardika en Sukawati.

Tradición y baños

Una excursión rápida desde Ubud te permitirá llegar a Tampaksiring, donde se encuentra Gunung Kawi, el monumento antiguo más importante de Bali. Puedes viajar en taxi o en transporte público (para ello vete hacia el este hasta Bedulu y en el cruce cambia a otro hacia el norte). Gunung Kawi (abierto a diario, 0,31 E) consiste en 10 tumbas reales excavadas en un valle de vegetación exuberante y arrozales. Hay un grupo de cinco y otro de cuatro.

Para ir a la décima tienes que encontrar la vereda entre los arrozales: según bajas los escalones desde la entrada, a la derecha. A menos de 1 km de estas tumbas, hacia el norte, está Tirta Empul (abierto a diario. 0,31 E), un templo famoso por sus fuentes sagradas. Un baño ritual en sus pozas (desnudo o en bañador; hombres y mujeres por separado) es toda una experiencia.

Deléitate la vista con imágenes de verdes e infinitos arrozales, bucea entre los restos del ‘Liberty’ o admira los maravillosos frescos del Semara Pura.

El templo más venerado de todo Bali es Besakih (abierto a diario; 0,31 E), un importante complejo arquitectónico (23 templos y 170 santuarios) enclavado en las laderas del volcán Gunung Agung, que es la montaña más alta y sagrada de la isla. Evidentemente está en la ruta de todos los grupos de turistas, y por tanto es uno de los lugares más asediados por los moscones (guías, vendedores, guardianes, vagos, etc). Visítalo muy temprano, para evitar tanto a unos como a otros. Los balineses creen que los dioses, cuando descienden a la Tierra residen en Besakih, por lo que aquí siempre hay celebraciones.

Un camino parte desde Besakih hasta la cumbre del volcán, aunque hay otro itinerario más corto desde Pura Pasar Agung, cerca de Selat; en ambos casos necesitas estar en forma y contratar un guía (en la oficina de turismo del palacio el día anterior).

Bellísimos arrozales

En la vertiente meridional del volcán, junto a la carretera que va de Selat a Amlapura, y en la que desciende hacia Klungkung, hay unos arrozales preciosos. La pendiente de la montaña complica la vida a los agricultores y obliga a crear un complejísimo sistema de terrazas y canales de irrigación. Iseh y Sidemen son dos aldeas desde las que puedes explorar este paisaje tallado por el hombre con mano maestra. Ya atrajo a algunos de los principales pintores europeos que se instalaron en Bali.

Hacia el este, en el valle que se encuentra entre los volcanes Agung y Lempuyang, aparece Tirta Gangga. Es un enclave para detenerse unos días y disfrutar de la temperatura agradable y los paisajes de la zona. La visita más interesante es al palacio Acuático (abierto a diario, 0,31 E), mandado construir por el último rajá de Karangasem.

En el mar de Bali

Si sigues hacia el norte llegarás a la costa, donde hay varios lugares de interés. Tulamben atrae a los submarinistas que quieren bucear entre los restos del Liberty, un barco hundido junto a la costa. Está a muy poca profundidad, por lo que lo podrás ver aunque no sepas bucear con botellas. Entre Amed y Aas hay una serie de playas con numerosos hoteles y centros de inmersión; las zona se está convirtiendo en un centro playero alternativo a los más grandes del sur de la isla. Si continúas hacia el sur por la costa atravesarás una región extremadamente seca, completamente diferente de la imagen típica de Bali. A continuación está Candi Dasa –un pueblo de pescadores convertido en centro playero–, Padang Bai, de donde salen los barcos hacia Lombok, y Goa Lawah, un templo junto al mar con vendedores pesadísimos.

A orillas del lago se encuentra Trunyan, una aldea habitada por los bali-aga, los primigenios habitantes de la isla. Algunas de sus costumbres son bastante chocantes –sobre todo el culto a los muertos– por lo que reciben bastantes visitantes. En el caso de que te interese el tema debes ir en barco (20 E por bote) desde Kedisan y estar dispuesto a dar donaciones a cada paso.

La Capilla Sixtina

Klungkung fue en tiempos la capital de un antiguo reino, y se desarrolló como un importante centro cultural. Hoy guarda uno de los grandes tesoros artísticos de Bali, el Semara Pura. Dentro del recinto de este palacio, admira los techos de los edificios llamados Bale Kambang y Kertha Gosa, que están completamente cubiertos por pinturas del estilo wayang. Este es el verdadero estilo tradicional de pintura balinesa, y se llama así porque sus figuras son esencialmente iguales a las del teatro de marionetas wayang.

Es una verdadera Capilla Sixtina del arte balinés en la que verás historias del Mahabharata, además de todo tipo de aventuras legendarias. A pocos kilómetros se encuentra el pueblo de Kamasan, donde viven los pocos pintores que mantienen vivo este estilo de pintura. Pregunta por el estudio de I Nyoman Mandra, el más reconocido de todos, con obras enmuseos de todo el mundo. Sus obras son caras pero excelentes.

El Sur

En esta zona se encuentran las mejores playas de la isla y la mejor infraestructura turística. Es el lugar para disfrutar del mar, los hoteles de lujo y su animada vida nocturna.

Desde hace varios años se han definido tres núcleos playeros principales en la isla: Nusa Dua (con los hoteles más lujosos), Sanur (el intermedio) y Kuta (el más barato), aunque poco a poco han surgido alternativas interesantes. Kuta (y sus extensiones en Legian, Seminyak y Tuban) es una playa de 8 km de longitud que atrajo a los viajeros de los años sesenta y a los surferos –por sus olas, lo que significa que no es la mejor para un plácido baño–. Abundan, por tanto, los locales de alquiler de equipo además de las escuelas de surf.

Masajistas y manicuras

Los vendedores no pueden entrar en la playa, pero sí las masajistas y manicuras que desfilan continuamente ofreciendo sus servicios (llevan unos sombreros cónicos y un número de licencia que hace muy fácil identificarlas si te han gustado; tienes que regatear el precio de sus servicios). Kuta es la zona preferida por miles de jóvenes australianos que buscan sol, surf y fiestas, además de hoteles, restaurantes, motos de alquiler y compras a muy buen precio. Las calles, lamentablemente, están llenas de vendedores insistentes. A pesar de todo, se pueden distinguir algunos aspectos de la religiosidad balinesa –ofrendas de comida, bebida e incienso a los difuntos y los dioses– entre los locales comerciales.

Calidad y calma

Kuta se abre al oeste (buenas puestas de sol) y Sanur, al este. Esta localidad es mucho más verde y tranquila, por lo que es el enclave para quien busque algo más de calma –incluidos los que viajen con niños– sin renunciar a una buena playa (5 km) y a un surtido de restaurantes. El nivel general de los hoteles es más alto que en Kuta. En Sanur hay una serie de locales donde alquilar los equipos necesarios para la práctica de deportes acuáticos, y la única visita es al museo Le Mayeur (cerrado los sábados; donación), la casa del pintor belga que se instaló aquí.

Desde Sanur es muy fácil llegar a Kesiman, un barrio de Denpasar en el que se pueden presenciar danzas barong (a las 9.30 h de la mañana) o de kecak (a las 6.30 h de la tarde); las entradas cuestan 5 E, aunque la mayoría de los visitantes va en una excursión (unos 10 E) que incluye la entrada.

La esencia balinesa

En la península de Bukit están Nusa Dua y Tanjung Benoa, el tercer gran recinto playero del sur de Bali. Es un complejo de hoteles de lujo –seis kilómetros de playa– construido en una zona de poco rendimiento agrícola y destinado a separar al turista rico del balinés pobre. Hay una docena de hoteles grandes, en su mayoría concebidos con buen gusto, y normalmente ofrecen una amplia oferta de masajes, baños y aromaterapia, además de espectáculos de danzas tradicionales y un surtido de comercios de artesanía de calidad. Al otro lado de la península, la playa de Jimbaran se está desarrollando últimamente con hoteles de lujo pero mantiene todavía su atmósfera tranquila de pueblo de pescadores.

A pocos kilómetros de estos tres centros playeros, Denpasar –la capital de Bali– es una ciudad de medio millón de habitantes, con tráfico congestionado, y que no pretende ser atractiva para el turista. El museo de Bali (abierto a diario: 0,07 E) puede ser una buena introducción al arte la isla. Los mercados ofrecen una buena oferta de telas, especias y artesanías, aunque probablemente no valga la pena ir a Denpasar sólo por hacer unas algunas compras.

Templos en plena costa

A lo largo de la costa suroeste de la isla se levantan algunos de los templos más importantes para los balineses. Según la tradición, desde uno de ellos debe distinguirse el emplazamiento del siguiente. Además de su valor religioso, son excelentes lugares para disfrutar de una puesta de sol. El más famoso de todos es Tanah Lot (abierto a diario. Entrada: 0,33 E).

Probablemente sea el lugar más visitado de Bali. Está ubicado sobre un peñasco y unido a la costa por un tómbolo, su estructura elegante con múltiples tejaditos es una de las esencias de la isla. Es sagrado y el acceso es restrigido, pero puedes pasear por el borde del mar o por lo alto del precipicio cercano, donde hay numerosos bares para disfrutar del panorama. Otro templo costero es Pura Luhur Uluwatu (abierto a diario. Entrada: 0,3 E), que se asoma a un precipicio de 70 metros de altura sobre el que baten las olas. Pasea por los alrededores hasta poder verlo completo. Con suerte

Cómo llegar y moverse

Las compañías aéreas Singapore Airlines (Tlfno. 91 563 80 01. www.singaporeair.es ) y Thai Airways (Tlfno. 91 782 05 21. www.thaiair.com) ofrecen las mejores conexiones (vía Singapur y Bangkok, respectivamente) entre Madrid y Denpasar. Los precios varían según la temporada pero están alrededor de 750 E.

Una vez en Bali, si no tienes el transporte incluido en tu programa puedes acudir a un quiosco del aeropuerto y pagar por adelantado un taxi o un autobús turístico que te lleve al hotel. También puedes reservar alojamiento en el aeropuerto.

Para moverte por Bali hay varias opciones. Si quieres alquilar un coche encontrarás que las compañías locales, como Toyota rent-a-car, son mucho más baratas que las multinacionales. Comprueba sobre todo lo referente a los seguros y recuerda que se conduce por la izquierda.

Para viajar de un lugar a otro de la isla lo más cómodo son los autobuses turísticos, en su mayoría operados por la compañía Perama. Los verás anunciados por todas partes; por ejemplo, de Ubud a Kuta cuesta 1,5 E, y a Lovina, 4 E. Los buses normales son más baratos pero más lentos. El transporte habitual es el bemo, una furgoneta con itinerario marcado; fíjate en lo que paga la gente para dar lo mismo. En los lugares turísticos te ofrecerán transporte continuamente en pequeños todoterreno: negocia antes.

Compras originales y a buen precio

Pocos lugares del mundo pueden competir con Bali por el título de paraíso para los compradores. La variedad de la oferta sólo es superada por los precios bajos. En Ubud y Kuta encontrarás la oferta más variada. Hay excelentes trabajos en tallas de madera, telas, pintura, cerámica (la mayoría viene de Lombok), cestería, batiks (telas con decoración impresa), etc.

En los últimos años han surgido numerosas tiendas con artículos de gran calidad, y en ellas también se acepta normalmente el regateo. Algunas veces hay ofertas y promociones, y en ocasiones llega a haber descuentos por pagar con tarjeta de crédito. Otro consejo: si quieres comprar muebles, hazlo en una tienda de confianza, ya que si no se seca bien la madera pueden agrietarse. Para que te los envien, Bali Trust (Jalan Raya Kuta, 98) es una buena opción.

Textos: Ángel Martínez Bermejo

Otras tonterias relacionadas con esto:

  1. ¿Hace frio? Mira este vídeo
  2. Destinos románticos
« »

Comentarios

Aún no hay comentarios.

Pon un comentario

(requerido)

(requerido)